¿Alguna vez te has enfrentado al dilema de cómo manejar las plagas en tu huerto? Es una decisión clave que puede marcar la diferencia entre un cultivo equilibrado y una lucha constante contra la naturaleza. Es verdad que a nadie le gusta ver el huerto plagado de bichos malos o de hongos perjudiciales... Pero ahora te hago una pregunta:
¿En esta película hay realmente buenos y malos?
¡Pues no! Todos ellos forman parte del puzzle de la biodiversidad y juntos crean el equilibrio en el ecosistema hortelano. Cualquier descompensación por falta de una pieza hace aparecer los problemas reales. Por eso, es muy importante mantener un huerto sano, evitando el estrés en nuestros cultivos. Cuando hay problemas en el huerto, hay que observar y estar atentos para detectar qué está pasando realmente y poder actuar a tiempo.
OBSERVAR
Tienes que analizar por qué los cultivos son atacados por parásitos, hongos o insectos. Al hacerlo, descubrirás qué errores has cometido:
- ¿Se ha regulado correctamente el sistema de riego? Riegos muy copiosos o un periodo de sequía pueden provocar estrés hídrico.
- ¿La tierra está correctamente preparada? Un suelo muy duro o sin acolchado puede dificultar el desarrollo de las plantas.
- ¿El abonado es el adecuado? Compost demasiado fresco o tierra muy pobre pueden afectar el crecimiento.
- ¿Se ha realizado la siembra fuera de temporada? Algunas plantas no soportan bien el frío o el calor extremo.
- ¿Los marcos de plantación son los adecuados?
- ¿Los cultivos están en un lugar con poca exposición solar?
Hay muchas cosas que puedes estar haciendo mal sin darte cuenta, y no tienes que sentirte mal por ello. La naturaleza es sabia y te está diciendo que algo está pasando. A partir de ahora, cuando veas un problema, escucha lo que la tierra te quiere decir. Si miras con detalle, seguro que descubres qué está ocurriendo. Y todo esto sin necesidad de realizar ningún tratamiento.
ESTAR ATENTOS
Muchas veces hacemos las cosas bien y, de repente, el clima cambia y nos descompensa todo. Hay factores que escapan a nuestro control: lluvias repentinas, golpes de calor o heladas inesperadas. Estos cambios pueden debilitar nuestros cultivos y hacerlos más propensos a problemas. En estos casos, es importante identificar qué cultivos serán los más afectados y actuar con tratamientos preventivos si es necesario.
REFUERZA TU SALUD FÍSICA
Un día de verano con un calor sofocante. De repente, llegan nubes y llueve durante una hora. ¿Qué provoca este cambio repentino? La humedad ambiental aumenta y las condiciones se vuelven ideales para el desarrollo de hongos. En este caso, podrías aplicar un tratamiento preventivo con cola de caballo para fortalecer los cultivos y reducir la probabilidad de infección.
“SIN PLAGAS NO HAY DEPREDADORES”
Si los insectos beneficiosos no encuentran comida, no vendrán a vivir a nuestro huerto. Esto nos perjudica, porque sin ellos no podremos controlar los problemas sin intervenir constantemente.
Si realizas tratamientos preventivos "por si acaso", estarás aplicando un enfoque similar al de la agricultura convencional, donde se realizan tratamientos de manera sistemática. Aunque algunos de estos tratamientos puedan ser ecológicos, su uso excesivo puede afectar tanto a los insectos perjudiciales como a los polinizadores y la fauna auxiliar, lo que rompe el equilibrio natural del huerto y genera más problemas.
Por eso, los tratamientos preventivos solo deben aplicarse cuando realmente sean necesarios. Si el clima va a jugar en nuestra contra o si la plaga ya tiene una gran población, podemos intervenir. Pero si solo hay algunos insectos o unas pocas hojas afectadas, lo mejor es dejarlas como alimento para nuestros aliados naturales.
MI EXPERIENCIA Y CONSEJO FINAL
Te seré sincero: al principio, tendrás problemas en tu huerto. Pero si fomentas la biodiversidad y consigues un equilibrio, cada vez tendrás menos dificultades hasta que, prácticamente, desaparezcan.
No te voy a mentir: tengo algunos fitosanitarios a mano para casos excepcionales en los que es necesario actuar con rapidez. Lo importante es tener claro que la idea no es abusar de ellos, sino utilizarlos solo cuando sea necesario e ir reduciendo su uso progresivamente.
Para ayudarte, hace unos meses creé un botiquín de huerto con tres productos esenciales para controlar los problemas más comunes. Así, sabrás que tienes lo necesario si en algún momento lo necesitas. Si quieres estar preparado, aquí te dejo el link para conseguirlo.
Gracias por compartir este ratito conmigo. Quiero seguir contándote cosas y conocer mejor qué es lo que más te interesa. ¡Déjame un comentario con tu opinión y dime de qué te gustaría que hablara en los próximos posts!
Si quieres profundizar más en este tema, te invito a leer el artículo: La importancia de un huerto equilibrado y cómo conseguirlo. ¡Nos vemos pronto! 🌿